Jardín Botánico de Neiva Bertha Hernandez de Ospina

Parque Jardín Botánico de Neiva - Autor Erik Camilo Gaitan Lopez

Ubicación

Colombia – Depto. del Huila – (Subregión Norte)Municipio de Neiva – Comuna 6

Historia

Transcrita del documento “Hubo una vez un Jardín Botánico…”.

Al sur de la ciudad, en la zona conocida como Neiva La Nueva existió hace muchos años la finca “Llanos de Matamundo” con más de 800 hectáreas de extensas praderas dedicadas a la ganadería (Figura 1).

Figura 1. Ubicación del Parque Jardín Botánico de Neiva, tomada y modificada de Google Maps 2017.
Figura 1. Ubicación del Parque Jardín Botánico de Neiva, tomada y modificada de Google Maps 2017. Tomada del documento “Hubo una vez un Jardín Botánico”.
Parque Jardín Botánico de Neiva - Google Maps 2020
Parque Jardín Botánico de Neiva – Google Maps 2020

En 1942 la finca pasó a ser propiedad del médico Max Duque Gómez (Gobernador 1929-1930) y padre de la señora Olga Duque de Ospina. En 1976 el médico decide repartir en vida sus tierras a los hijos y así parte de esta finca le correspondió a la señora Olga y a su esposo el ingeniero Fernando Ospina Hernández, quienes la bautizan con el nombre de “El Ranchito”, recordando la hacienda que tenía Doña Bertha Hernández de Ospina en La Estrella, cerca de Medellín, donde cultivaba sus orquídeas y bromelias.

Esta pareja de soñadores y emprendedores se encontraron con una gran extensión de tierra, pero con poca agua disponible para soportar las largas temporadas de sequía, entonces empezaron por adecuar un gran reservorio y construyeron metro a metro un muro gigantesco que represaría las aguas de la quebrada Matamundo, siendo un acontecimiento familiar cada metro terminado, el cual se celebraba con un sancocho al borde de la laguna y con la algarabía de los seis niños Ospina Duque, nadando en ese mar cada vez más grande en el sur de la ciudad, que solo podía tener cabida en los sueños de don Fernando y así, poco a poco se dio vida al mayor reservorio de la calurosa y seca ciudad de Neiva.

Con el correr de los años, la familia Ospina Duque, con sus hijos ya profesionales, unieron esfuerzos para crear la Fundación Bertha Hernández de Ospina, la cual legalizaron en 1992. Entre sus objetivos estaba crear un Parque Jardín Botánico en Neiva. Como presidente de la Fundación fue elegido el ingeniero Fernando Ospina Hernández, destacado antioqueño con corazón opita, que tenía una férrea disciplina militar, además una gran dedicación a los jardines y entre sus más profundas pasiones, tuvo la de cultivar y difundir el amor por las orquídeas y otras especies exóticas, herencia que recibió de su señora madre, doña Bertha y continúo su legado con la idea maravillosa de tener al servicio de los neivanos un Jardín Botánico que en honor a ella llevaría su nombre.

Don Fernando tuvo entre sus hobbies coleccionar plantas que traía cuidadosamente guardadas de los lugares que visitaba, tanto nacionales como internacionales a las que les daba un lugar en el jardín, o en su bosque de niebla artificial, según sus propios criterios de organización; por ejemplo, plantas con espinas, plantas de hojas grandes, plantas con flores, palmas, frutales, bromeliáceas y orquídeas; creando así grupos de plantas similares que lentamente fueron dando vida a lo más parecido a un Jardín botánico.

Este proyecto es un logro de admirar, si se tiene en cuenta que la formación académica del ingeniero Ospina Hernández no se acercaba a los requerimientos para emprender esta titánica tarea; sin embargo, en sus manos nació el Jardín Botánico Bertha Hernández de Ospina.

Con este nombre abrió sus puertas al público el 12 de octubre de 1998 con la decisión de brindar un espacio de recreación con inmenso valor ambiental y gran belleza paisajística. Entre sus objetivos se propuso facilitar la comprensión de las funciones del bosque, el clima, el suelo, las especies y la relación entre estos, mediante el desarrollo de actividades científicas para promover y divulgar estudios de flora y fauna, además de educación ambiental para defender, proteger y velar por los recursos naturales y finalmente acciones de conservación de nacederos, quebradas y humedales, así como de núcleos de flora tanto nativa como exótica de diversos hábitats terrestres, acuáticos y semidesérticos. Para cumplir sus propósitos contó con el apoyo voluntario de académicos de la ciudad, entre ellos la profesora Myriam Consuelo Castrillón.

La gestión del presidente de la Fundación logra el reconocimiento como Jardín Botánico y realiza intercambios con el Jardín Botánico de Chicago, además consigue asesoría del Jardín Botánico de Bogotá.

Durante el tiempo que estuvo abierto al público fueron muchos los neivanos que asistieron de visita al Jardín, entre ellos estudiantes de los colegios, acompañados por sus maestros, que hoy adultos, recuerdan esta jornada como una gran experiencia en su juventud.
Pese a los buenos propósitos y al empeño de sus propietarios, la evolución del Jardín no fue la esperada, esto sumado a los cambios en la normatividad del POT creando las áreas obligatorias de cesión a las constructoras, como “parque de ciudad”, hizo que las empresas de la Familia Ospina Duque liderada por Diego Darío Ospina Duque, tomaran la decisión de ir entregando este terreno al municipio de Neiva, con el compromiso que fuera público, se destinara a la investigación ecológica de fauna y flora, y que sirviera como “Pulmón Verde” a todos los desarrollos urbanísticos que se adelantarían en el sur de la ciudad, denominado Neiva La Nueva.

Por los 10 años siguientes el lugar permaneció cerrado con mínimas actividades de mantenimiento, lo cual ayudado por el vandalismo sumieron el jardín en un acelerado deterioro, mientras las lagunas se fueron llenando lentamente de macrófitas como si quisieran cerrar sus ojos para siempre, ahogadas por un mar de malezas que como un gran manto verde las cubrieron. Finalmente, a finales del 2015 se oficializó la entrega de un lote de 20 Hectáreas al municipio de Neiva, cinco de éstas como espejo de agua.

El ingeniero Diego Darío Ospina Duque, gerente General de Prohuila Ltda y Constructora Neiva La Nueva, inició un acercamiento con el Alcalde Rodrigo Lara Sánchez quien había manifestado su compromiso por la parte ecológica y ambiental para Neiva y una vez posesionado el doctor Lara Sánchez, se inició una nueva era para el Parque Jardín Botánico de Neiva, con actividades diversas y proyectos de investigación que prometen en poco tiempo abrir las puertas a los visitantes para el disfrute de lo que significa un parque de ciudad. Se debe destacar que la idea de la doctora Olga Duque de Ospina y del ingeniero Fernando Ospina Hernández, de crear este gran parque ecológico para Neiva, se va fortaleciendo además con el compromiso del Gobernador del Huila, doctor Carlos Julio González para construir allí “La Aldea de la Felicidad”. Esto demuestra al Huila que, uniendo esfuerzos de la Alcaldía de Neiva, la Gobernación del Departamento y la empresa privada, se pueden lograr grandes inversiones que beneficiarán a los habitantes de la capital y a los muchos turistas que el proyecto atraerá.

Fotos del pasado del Jardín Botánico de Neiva

Tomadas del documento “Hubo una vez un Jardín Botánico”.

Galería fotográfica

Ubicación

Referencias

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